Hace ya varios años que acompaño procesos de pensar y construir hogares. Esto último define un tipo de arquitectura cargada de significado y emociones, que inevitablemente implica un cambio en la vida de sus futuros habitantes.
Como me gusta insistir en los procesos, en los ciclos y en las decisiones que nos conducen a estar donde estamos y hacer lo que hacemos, he dibujado este relato gráfico para compartirlo en esos momentos decisivos que muchas veces impiden ver la totalidad. Un poco como gesto de esperanza cuando los veo cansados.
Como me gusta insistir en los procesos, en los ciclos y en las decisiones que nos conducen a estar donde estamos y hacer lo que hacemos, he dibujado este relato gráfico para compartirlo en esos momentos decisivos que muchas veces impiden ver la totalidad. Un poco como gesto de esperanza cuando los veo cansados.
A. Cada proyecto es un hito, un suceso, un punto de inflexión dentro de una linea de tiempo continua.
B. Pero el tiempo es relativo y se puede escalar. Y algunos proyectos detienen ese transcurrir para invitar a la pausa. Una pausa activa que dará lugar al cambio.
C. Aparece un nuevo tiempo: de reflexión, de intensiones, deseos e imaginarnos. Es un tiempo de conocerse y entenderse, de escuchar, valorar, y proponer.
D. Luego con conocimiento y oficio podemos ver las ideas, discutirlas y desarrollarlas.
(…) Siempre es bueno hacer una revisión y verificar las intensiones. Parte de la virtud de estar en el mundo de las ideas es poder retroceder. Algunas veces volver atrás con lo nuevo aprendido nos deja en un lugar diferente.
E. En un momento hay un salto que requiere actuar, materializar y construir. Comienza otro tiempo, tiempo de ejecutar, de interactuar, de negociar.
F. Casi al final nos cansamos, porque así son los finales de todo aquello en lo que depositamos todo de nosotros. Y así debe ocurrir, para entender que las cosas en las que pausamos frenan el tiempo y marcan nuestra historia.
B. Pero el tiempo es relativo y se puede escalar. Y algunos proyectos detienen ese transcurrir para invitar a la pausa. Una pausa activa que dará lugar al cambio.
C. Aparece un nuevo tiempo: de reflexión, de intensiones, deseos e imaginarnos. Es un tiempo de conocerse y entenderse, de escuchar, valorar, y proponer.
D. Luego con conocimiento y oficio podemos ver las ideas, discutirlas y desarrollarlas.
(…) Siempre es bueno hacer una revisión y verificar las intensiones. Parte de la virtud de estar en el mundo de las ideas es poder retroceder. Algunas veces volver atrás con lo nuevo aprendido nos deja en un lugar diferente.
E. En un momento hay un salto que requiere actuar, materializar y construir. Comienza otro tiempo, tiempo de ejecutar, de interactuar, de negociar.
F. Casi al final nos cansamos, porque así son los finales de todo aquello en lo que depositamos todo de nosotros. Y así debe ocurrir, para entender que las cosas en las que pausamos frenan el tiempo y marcan nuestra historia.